¿POR QUÉ CELEBRAMOS EL DÍA DE LA NIÑEZ?

Pastel, bicicletas, patines, patinetas, columpios, pasamanos, parques, jardines… no. Seguramente el Día del Niño no será como en otras ocasiones. La contingencia decretada por el coronavirus COVID-19 obligará a muchas niñas y niños a festejar el 30 de abril confinados en sus casas para evitar contagios.

Quizá varios de ellos recibirán algún presente enviado hasta la puerta de su casa por paquetería, un abrazo de sus padres, golosinas y se conformarán con ver televisión o pasar el rato con videojuegos, pero para muchos otros (más de dos millones de personas menores de 18 años, de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística y Geografía) será un día normal en el que deberán salir a las calles para trabajar y contribuir al ingreso familiar, a pesar del riesgo que ello implica para su salud y bienestar.


Pero ¿cuál es el origen de esta celebración?, ¿por qué se conmemora el 30 de abril? Para dar respuesta a estas preguntas es necesario remontarnos a la Inglaterra del Siglo XIX, concretamente a 1876 en el condado de Shropshire, donde el 25 de agosto de ese año nació una mujer que sería determinante en la historia de los derechos de la infancia a nivel mundial: Eglantyne Jebb quien, a pesar de disfrutar una posición económicamente desahogada, desde pequeña participó en las actividades filantrópicas que realizaba su madre a favor de la gente del pueblo.


Tras graduarse en Oxford, aprender idiomas y laborar como docente en Gran Bretaña, Jebb se enfrentó a los horrores causados por el conflicto de 1912 en los Balcanes: niñas y niños refugiados, separados de sus padres y que además enfrentaban severas dificultades para conseguir alimento. Posteriormente, con el estallido de la Primera Guerra Mundial, en agosto de 1914, confirmó una idea: “los niños no son en absoluto responsables de las guerras, y son la mejor esperanza para evitar otra”, por lo que consideró necesario echar a andar un mecanismo que los protegiera y proveyera de lo más indispensable.
 

¿POR QUÉ CELEBRAMOS EL DÍA DE LA NIÑEZ?

Es así que, junto a su hermana y un grupo de amigos, creó la Fundación Save the Children, que se encargaba de reunir fondos destinados a comprar leche para los niños que padecían los estragos de la guerra en diversos países europeos, pues pensaba que: “el único idioma internacional es el llanto de los niños”. Su preocupación por los infantes y su convicción de que “la actividad humanitaria en tiempo de guerra debía alargarse en tiempos de paz como medio indiscutible para asegurar la salvaguarda de los intereses de los niños y las niñas” la llevó a redactar el primer documento sobre los derechos de la infancia: la Declaración de Ginebra sobre los Derechos del Niño -aprobada en 1924 por la Sociedad de las Naciones, antecesora de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)-, que en cinco artículos plasmaba las principales necesidades de la niñez que debían ser atendidas por los adultos.


Refiere la historia que en cuanto se dio a conocer la aprobación de la Declaración, el entonces Presidente de México, General Álvaro Obregón y el Secretario de Educación, José Vasconcelos, se comprometieron a cumplir sus preceptos e instauraron oficialmente el 30 de abril como el Día del Niño. Posteriormente, en 1959, la ONU promulgó la Declaración de los Derechos del Niño integrada por 10 principios básicos y 30 años más tarde aprobó la Convención sobre los Derechos del Niño, proclamando el 20 de noviembre como el Día Universal del Niño.


Sin embargo, dado que el 20 de noviembre se conmemora el inicio de la Revolución Mexicana en nuestro país, las autoridades optaron por dejar el 30 de abril como una fecha para festejar, pero también para reflexionar sobre la importancia de trabajar para proteger sus derechos humanos y su integridad.
Así, el Artículo cuarto de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece los derechos de niñas y niños, pero también señala las obligaciones que tienen las personas adultas para su observación y cumplimiento. Por su parte, además de recibir e investigar quejas por presuntas violaciones a los derechos de la niñez, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) cuenta con el Programa de Asuntos de la Niñez y la Familia, que imparte cursos, talleres y conferencias sobre el tema, capacita a servidores públicos y edita libros, cuadernos, folletos y material didáctico para que conozcan y ejerzan sus derechos.

 

Para saber más:

https://www.cndh.org.mx/programa/6/asuntos-de-la-ninez-y-la-familia
https://www.un.org/es/events/childrenday/background.shtml
https://www.savethechildren.es/sites/default/files/imce/docs/cuaderno-englantyne-jebb.pdf